Aceite con huella

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31 / 07 / 2019

Son muchos los estudios que demuestran que el aceite de oliva es el que aporta más beneficios para la salud. Pero hay que saber elegir el adecuado y darle un buen uso.

La frase “el aceite de oliva todo mal quita” resume a la perfección lo que hace en nuestros órganos… cuando le damos el uso adecuado. Pero, antes de descubrirte los trucos para utilizarlo bien, debes tener en cuenta dos requisitos:

 

  • Que no sea refinado. Tiene mejor sabor y mantiene su vitamina E y demás antioxidantes (como los polifenoles).
  • Que tenga poca acidez. Porque indica su calidad: cuanto más deterioradas están las aceitunas, más ácido es el aceite.

 

Trucos para usarlo bien

Hasta el mejor aceite de oliva puede perder propiedades si no lo usas adecuadamente:

 

  • Cómpralo en botellas opacas, que no dejen pasar la luz. Si compruebas que en frío se ha diluido algo el color, es que parte de sus propiedades se han perdido.
  • Guárdalo en un lugar oscuro, fresco y seco, donde no reciba luz artificial ni los rayos de sol directamente.

 

 

  • La temperatura del armario donde lo guardes debe estar sobre los 21º. Es la ideal para su conservación.
  • No dejes la botella junto a la vitrocerámica, fogones ni otros focos de calor mientras cocinas. Podría calentarse, y si eso ocurre cada vez que lo usas, iría perdiendo propiedades.
  • Cierra bien la tapa nada más usarlo, cuanto menos le de el aire mejor.
  • Si han pasado más de 6 semanas desde que la has abierto es probable que el aceite haya perdido algo de aroma y sabor, incluso puede que haya disminuido la presencia de antioxidantes porque en contacto con el aire se acelera su oxidación (se enrancia). Aunque no salga tan económico, si no lo vas a usar en ese tiempo, quizá te convenga comprar botellas más pequeñas.
  • Jamás rellenes recipientes usados. Si hay restos de aceite “viejo”, se enranciará antes el que acabas de comprar.
  • No lo mezcles con otros aceites, ni en frío ni al cocinar.
  • Nunca dejes que llegue a echar humo al calentarlo. Ten en cuenta que si se calienta demasiado, sus ácidos grasos buenos se deterioran y pueden convertirse en sustancias dañinas.

  • Haz la prueba de la cuchara de madera: introdúcela bien seca en el aceite caliente y si se forman pequeñas burbujas, es que la temperatura ya es la adecuada para añadir el alimento.
  • Ten en cuenta que cuanto mejor sea el aceite (de más calidad), antes humea. El virgen extra lo hace cuando alcanza una temperatura de 160º; el virgen, cuando llega a los 215º. Utiliza un termómetro de cocina para comprobarlo. Cuanto mejor es el aceite, antes humea.

FUENTE: SABER VIVIR

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